miércoles, 24 de septiembre de 2014

La Selección Femenina, a por la Copa del Mundo, Guerreras y con Clase

Quedan pocas fechas para el inicio de la Copa del Mundo Femenina de Turquía 2014, y las chicas del combinado nacional, dirigidas magistralmente por Lucas Mondelo, van por todas.

Nuestras jugadoras, ilusión antes de partir (Foto: FEB)
El baloncesto femenino español ha experimentado en los últimos años una auténtica revolución. Impulsada por grandes y magistrales jugadoras ya retiradas, como Amaya Valdemoro y Elisa Aguilar, las chicas fueron progresando año tras año. La apuesta de la Federación Española por el Baloncesto Femenino es clara y decidida; se ha impulsado a las selecciones inferiores, en la búsqueda de jóvenes ilusionadas con practicar el baloncesto, promesas traídas de otros lugares, y en el impulso constante de un carácter ganador, que ha contagiado a todas las selecciones. Tanto es así que, en el verano de 2013, España se impuso en todos los torneos femeninos en los que participó, incluyendo el título que ostentan actualmente de Campeonas de Europa Absolutas. Y en el verano de 2014 ya nos hemos colgado varios metales, incluyendo un subcampeonato del Mundo U-17, perdiendo la final de un solo punto frente a la todopoderosa Estados Unidos.

La Selección Absoluta Femenina afronta ahora la Copa del Mundo con la esperanza de un bronce, y el deseo ferviente de tumbar a las dos grandes rivales que podrían abrirle el acceso a la Final: Estados Unidos y Australia.

España lleva un combinado en el que se entremezclan una insultante juventud con los últimos servicios de algunas ilustres veteranas. El equipo de Lucas Mondelo está formado por:

Bases: Laia Palau (34), Silvia Dominguez (27), Leticia Romero (19)
Aleros: Nuria Martínez (30), Alba Torrens (24), Anna Cruz (27), Marta Xargay (23), Leonor Rodríguez (22)
Pivots: Lucy Pascua (31), Laura Nicholls (25), Sancho Little (30), Laura Gil (22).

Ante todo, cabe destacar la renovación en determinados puestos del equipo. Cindy Lima, Marta Fernández, Cristina Ouviña o Queralt Casas, algunas de ellas Campeonas de Europa, dejan paso a jugadoras nuevas. Entre las que entran hay campeonas de Europa U-20 y U-19 el pasado año.

Cabe destacar que, hasta ayer mismo, estuvo destacando en el equipo Astou Ndour, jugadora nacida en Dakar, de 1,98 de estatura y que es un espectáculo ver jugar. Con sólo 20 años, ha sido una de las referencias del equipo, igual que lo fue en el verano con la U-20. Garantiza un gran reemplazo cuando Sancho Little deje el equipo (sólo puede jugar una nacionalizada, al igual que en el Baloncesto Masculino).

Lucas Mondelo, Seleccionador Nacional (Foto: FEB)
Las opciones de España pasan por la lucha de las jugadoras, combinadas con su calidad y la estrategia de Lucas Mondelo. Contrariamente a “otros” seleccionadores (o ex), Mondelo ha obtenido ya varios metales muy valiosos con el equipo absoluto; cualquiera que le haya visto dirigir ve que sabe cuando, donde y de que manera debe manejar un partido. Por poner un ejemplo, en el último partido de preparación, jugado el domingo 21 de septiembre frente a Cuba, tras un tiempo muerto organizó la defensa; en ella Laura Gil debía flotar a su par en el exterior y dar una ayuda a Silvia Domínguez en la esquina para evitar la penetración del base contrario, pero Laura se hundió mucho en su ayuda y liberó a su defendida, que metió un triple. Inmediatamente, pidió un segundo tiempo muerto y corrigió el error.

El equipo es bastante potente. España tiene a cuatro de las mejores pivots del campeonato, encabezadas por Sancho Little (que se incorporó el lunes a la selección y no ha disputado ni un encuentro de preparación), una pivot poderosa, anotadora, fuerte, aunque a la que hay que controlar los minutos de juego, ya que en anteriores campeonatos ya dio síntomas de agotarse cuando avanzaba el torneo.

Laura Gil, pivot de la selección (1,91 cm. 22 años)
Junto a ella, la gran promesa es Laura Gil. Pivot de 1,91, fuerte y muy luchadora, tiene grandes conceptos interiores y capacidad de rebote. Hasta este momento, sólo ha ganado títulos con las selecciones inferiores y absolutas de España.

Laura Nicholls está en su mejor momento. Pivot de 1,89, fuerte y con un excelente instinto para el rebote, ha mejorado mucho sus puntos débiles. Tiene un excelente tiro de media distancia y es muy buena en los libres. En la preparación ha conseguido sacar muchas faltas a sus rivales al tomar la posición.

Lucy Pascua es una gran veterana. Sus 1,96 de estatura y su conocimiento del juego serán ideales para dar minutos de reemplazo con calidad al resto del poste bajo español.

Marta Xargay (23) (Foto: FEB)
Los aleros han mejorado enormemente sus fundamentos, su capacidad de tiro, su capacidad defensiva y su salida al contraataque. Con seguridad, la mejor es Alba Torrens, a sus 24 años una formidable veterana; gran tiradora, con un manejo increíble del balón y una gran capacidad de penetración, tiene todo para convertirse en la gran estrella del equipo; de hecho, fue elegida mejor jugadora europea de 2013. Suele empezar desde el banquillo, siendo las titulares Marta Xargay y Anna Cruz. Grandes penetradoras, buenas tiradoras y excelentes defensoras, dan solidez a un muy buen juego exterior. Leonor Rodríguez completa el puesto de alero, pero no es ni mucho menos una comparsa.

Laia Palau, una institución en la Selección (34) (Foto: FEB)
Y las bases, mezclan el excelente manejo de balón de Silvia Domínguez, la base titular, con la veteranía de Laia Palau y la juventud de Leticia Romero, única jugadora que, actualmente, juega en Estados Unidos.

Juntas nos harán disfrutar mucho a partir del próximo 27 de septiembre. Su camino no será fácil en absoluto. Empezamos contra Japón (a la que vencimos de 13 en la preparación), continuamos con Brasil y acabamos la primera fase contra la República Checa, uno de los equipos que siempre ha dominado el panorama europeo. En principio, nos jugaremos la primera plaza del grupo con ellas, aunque cualquier cosa puede pasar, ya que el nuestro es el grupo más duro.

Nuestras principales rivales, aparte de estadounidenses y australianas, son francesas, turcas y bielorrusas, aunque prácticamente cualquier rival puede sorprenderte. El baloncesto femenino está bastante igualado, y salvo Australia y Estados Unidos, que están por encima de las demás selecciones, el resto pueden dar la sorpresa.

Como decía al comienzo, nuestros objetivos son claros… Llegar a semifinales y, si se dan bien las cosas, entrar en la final.

¡¡¡¡Suerte chicas!!!!


Podréis ver los partidos en TDP de Televisión Española. ¡¡¡Disfrutadlos!!!!

lunes, 15 de septiembre de 2014

Los pecados de Orenga

Inicio con este artículo un nuevo blog en el que iré contando cosas de Baloncesto, desde mi punto de vista, por supuesto, pero tratando de analizar, en la medida de lo posible que me da ser un apasionado del basket europeo, principalmente, tanto el desarrollo de la ACB como, en ocasiones, la NBA, las selecciones femeninas –¡vivan nuestras chicas!- e inferiores, y, sobre todo, la Selección Española de Baloncesto, un equipo con mayúsculas, el mejor en Europa en el último decenio.

Y lo iniciamos viendo el porque de la decepción sufrida en los cuartos de final de la Copa del Mundo de Baloncesto en España 2014, una Copa que esperábamos disputarnos con el Combinado Estadounidense, pero en el que caímos estrepitosamente en el cruce de cuartos de final con Francia, una selección a la que una semana antes habíamos aplastado con 24 puntos de diferencia, y la sensación, que considero real, de ser inmensamente superiores a esta selección francesa.

En ese partido de grupos, Francia se esforzó intensamente, complicándonos el primer tiempo, que acabó con 34-44 a nuestro favor tras un tirón final de nuestros jugadores. Si Francia, dando el máximo, quedaba a diez puntos nuestros al descanso, a veinticuatro al final, ¿Qué cambió pasada una semana para que el resultado fuese radicalmente diferente?.

Ante todo, debemos fijarnos en los acontecimientos de los partidos previos. En el partido de octavos de final, ante Senegal, una selección a una distancia sideral de nuestro combinado, sufrimos en el rebote defensivo, especialmente en el primer tiempo; ya nos había pasado en la preparación y en algún primer tiempo a lo largo del torneo, ya que había equipos que nos complicaban la vida cerrando las líneas de pase y defendiendo su rebote, y atacando el nuestro. Las virtudes de España pasan por la velocidad de movimientos de todos nuestros jugadores, pero especialmente del juego entre pivots, donde los hermanos Gasol son los reyes. Cuando el contrario se cierra, es necesario que nuestras alas revienten la defensa con tiros exteriores, con alto acierto, obligando al defensor a abrirse lo suficiente para hacer fluir el juego interior. En el rebote, debemos obtener bloqueos a los jugadores más físicos exteriores, para evitar que vayan tres o cuatro al rebote de ataque, lo que dificulta que nuestros pivots puedan garantizar el rebote defensivo.
En cualquier caso, parece claro que faltó concentración en los jugadores, aunque creo que se produjeron muchos errores desde el banquillo que de haber sido corregidos a tiempo, podrían habernos dado el pase.

LOS SIETE PECADOS CAPITALES DE JUAN ANTONIO ORENGA: Y es que el seleccionador español fue el principal responsable del descalabro de nuestra Selección, no por las decisiones que tomo, que también, si no por aquellas que no tomó. No es el único responsable, ya que los jugadores pecaron en exceso de confianza en sus posibilidades, algo normal ante su superioridad ante todos los rivales previos, donde habíamos visto partidazos (Brasil, Francia, la primera parte ante Serbia, …) en donde apabullaban a los seleccionados contrarios, por muy potentes que fuesen.

El Primer Pecado de Orenga fue la falta de mentalización de sus jugadores. Es labor de todo buen entrenador el mentalizar a sus jugadores para un choque de esta magnitud. No es oro todo lo que reluce, y la superioridad real de España sobre Francia, jugando a nuestro baloncesto, es la vista en la primera fase. Sin embargo, era obvio que Francia propondría algo más, sobre todo intentar que no jugásemos a lo que nos gusta, endurecer el encuentro y alargar las posesiones. La falta de mentalización fue obvia con los primeros cinco minutos de partido, donde los franceses se comieron a nuestros jugadores. No se preparó mentalmente a los jugadores para el encuentro, no se les motivó convenientemente, y esto es algo que, por muy bueno que seas, cuando el rival está más motivado que tú, coge ese plus que cambia las opciones.
Cuando la derrota ya era segura
El Segundo Pecado es el no saber cortar un partido, el cambiar la alternativa del mismo usando los tiempos muertos, y carecer de alternativas tácticas para romper el ritmo del rival y meter a los nuestros en el ritmo requerido. Estos son fundamentos básicos de un entrenador de baloncesto, y ya se vio que Orenga tenía problemas con ellos en el pasado Europeo. Allí, con un equipo muy inferior al de la Copa del Mundo, España trituró a sus rivales cuando conseguía desarrollar su juego, pero perdió todos los partidos igualados. No se ha sabido manejar el tiempo de partido, donde Collet le dio una lección en los cuartos de final a Orenga.
El uso de tiempos muertos en momentos clave es fundamental para cortar una escapada o una reacción del rival. Francia lo usó a las mil maravillas, y nosotros no fuimos capaces de sacarles rentabilidad. De hecho, es que no se tomaron medidas cuando era necesario; los tiempos muertos siempre llegan tarde o en momentos irrelevantes.

El Tercer Pecado va con la convocatoria. Me pareció ideal la convocatoria con los invitados Willy Hernangómez, Dani Díez, Pau Ribas, con Alex Abrines dentro de la misma… Pero a lo largo de la preparación se vio que Abrines se lesionaba e iba a llegar sin partidos ni apenas entrenamientos, y no se resolvió nada al respecto. Se lesionó Felipe Reyes, y teniendo en cuenta lo que se contó con el en los partidos del campeonato (9 minutos por partido, la mayoría minutos de la basura) hubiese sido preferible haber llevado a Hernangómez, que es el futuro de nuestro juego interior. Victor Claver, una vez más, perdió todas las oportunidades que se le dieron durante la preparación en forma de minutos; no aportó nada en ataque y poco en defensa. Con ello, fue poco más que un recambio profundo en el banquillo (7 minutos por partido, la mayoría de la basura y concentrado en un par de encuentros), cuando debía aportar vitalidad a nuestro mayor déficit, el puesto de tres alto.
Creo que hay que tener cintura para cambiar las cosas dentro de una convocatoria en el momento justo. Si tienes lesionados, hay chavales que llevas como invitados que, dependiendo del rol que vaya a tener el lesionado, pueden cumplir a la perfección la labor; y si no, puedes recurrir a esos veteranos que no entraron en la convocatoria. Pero no hacer nada no es una opción.

El Cuarto Pecado va con la utilización de Serge Ibaka. Fundamentales para el equipo son los hermanos Gasol, pero a ellos se suma uno de los mejores pivots de la NBA, con grandes capacidades defensivas y que ha desarrollado enormemente su juego de ataque en la última temporada: Serge Ibaka. Me estuve fijando durante la preparación y los primeros partidos que prácticamente sólo se buscaba a Ibaka bajo el aro o al contraataque, pero me dio la sensación que no había sistemas preparados para utilizar sus fuertes ofensivos, especialmente ese excelente tiro de 4-5 metros que tanto daño ha hecho este año en la NBA.

Jugador
Minutos
Puntos
Rebotes
Asistencias
PxMin
RxMin
AxMin
Serge Ibaka
18,3
8
5,5
0,2
17,5
12,
0,4
Si vemos su estadística, observamos que es el tercer pivot en minutos, pero que su aportación apenas llega a medio tiempo, lo que ha incrementado los minutos y cansancio de los vitales Pau y Marc Gasol. Aunque ha tenido dos o tres buenos encuentros, en los que la posibilidad de correr y sus rebotes ofensivos le han permitido tener muy buenos números, la aportación (8 puntos/5,5 rebotes) se resiente ante la intermitencia de sus apariciones. Personalmente creo que ha sido infrautilizado, principalmente al no existir, al menos aparentemente, movimientos específicos que le alejasen del aro, permitiéndole ese excelente tiro de media distancia. Los movimientos al poste alto están preparados para Marc y Pau, y siempre buscando un pick & roll muy efectivo, o el tiro si se comen los defensas la jugada. Pero cuando jugaba Ibaka, el no ocupaba nunca esa posición, y se veía que no se le buscaba en esas posiciones abiertas, perdiendo un factor de ataque importante.
Creo vital integrar a todos los jugadores, y especialmente a los que han de aportarte cosas muy importantes, y Orenga ha fracasado en este caso y en el próximo, si cabe más llamativo aun.

El Quinto Pecado ha sido la integración y uso de José Manuel Calderón, a mi modo de ver uno de los mejores bases que hay en Europa y en la NBA.
Nadie como el entrenador para saber el estado de sus jugadores, pero en el caso de Calde, que venía de disputar muchos minutos en Dallas, y de jugar mucho de escolta, con un alto porcentaje de triple, su supuesta dualidad no le han valido muchos minutos, si no más bien al contrario. 
Jugador
Minutos
Puntos
Rebotes
Asistencias
PxMin
RxMin
AxMin
José Manuel Calderón
14,9
4,9
1,4
0,7
13,2
3,8
1,9
Con menos de 15 minutos por partido, la inmensa mayoría relegados al puesto de escolta, donde se pierden sus principales cualidades, su aportación ha sido bajísima. Inició la preparación y el torneo sin adaptarse a su rol de escolta o base de acompañamiento, con un bajo porcentaje de tiro. No jugó ni un minuto de base en solitario hasta el partido con Serbia, donde disfrutó de muy buenos minutos.
Pero lo más sangrante es que en el partido que nos eliminó, contra Francia, no disfrutó de un solo minuto de base, cuando Ricky y Sergio naufragaban en mantener la frialdad del equipo, en leer el encuentro y distribuir de la mejor forma a sus compañeros. Desperdiciar una fuerza tan importante, como tener a “Mr. Catering” y no usarlo, es un pecado mayor.

El Sexto Pecado viene de un hecho singular, ocurrido durante el partido contra Serbia. Y es algo que demuestra que el entrenador anda un tanto “despistado” a la hora de hacer su labor, a mi modo de ver. España había realizado un partidazo, especialmente en la primera parte y comienzo de la segunda, dominando a Serbia de 23 puntos de diferencia. En ese instante, los jugadores parecieron relajarse, dejarse ir, ante la poca transcendencia del choque.
Un entrenador puede modular su equipo, dándoles minutos a los jugadores menos importantes, pero es importante el emplear las sinergias positivas del equipo, para que estos jugadores “secundarios” aprovechen la inercia, se motiven y continúen la labor del equipo inicial. Los cambios, como casi siempre a lo largo del Campeonato, vinieron a destiempo, cuando los jugadores titulares habían comenzado a irse del partido, resuelto e irrelevante, salvo para la moral del equipo.
A la sazón, el efecto no pudo ser más negativo; Serbia (brillante semifinalista; permitidme guardarme mis opiniones en cuanto a su labor como finalista) reaccionó porque España (o nuestro seleccionador) le dejó. Se metió en el encuentro, aunque la distancia era demasiado grande… Y se metió con carácter, algo que pareció faltarles a los nuestros, que, levemente, comenzaron la cuesta abajo. El resultado, sin ser muy escandaloso, siete abajo en los últimos 15 minutos, muestra esta tendencia, que además quedó remarcada cuando, a falta de veinte segundos para acabar, Orenga protestó a los árbitros airadamente una falta (innecesario, a destiempo y fuera de lugar) lo que fue usado hábilmente por su rival, Sasha Djordjevic, para provocar su expulsión. Este hecho, aparentemente menor, fue un revulsivo, como se vio en los cruces, para un equipo que paso sin pena ni gloria por la Fase de Grupos. Una explosión de carácter que hizo reaccionar a sus jugadores.
Orenga nunca supo motivar a los suyos, e involuntariamente, permitió la motivación de los contrarios.

Los franceses celebran la victoria
Y finalmente, el Séptimo pecado. Es un pecado táctico, técnico y de planificación del equipo. 
Jugador
Minutos
Puntos
Rebotes
Asistencias
PxMin
RxMin
AxMin
Pau Gasol
26,6
20
5,9
1,4
30,1
8,9
2,1
Felipe Reyes
9,4
3,8
3,8
0,8
16,2
16,2
3,4
Víctor Claver
6,8
2,3
1,5
0,2
13,5
8,8
1,2
Marc Gasol
26,9
10,1
6,3
2,1
15
9,4
3,1
Serge Ibaka
18,3
8
5,5
0,2
17,5
12,
0,4
Primero, vamos por la Planificación. Como vemos en la tabla superior, los Hermanos Gasol acumularon minutos, incluso los menos transcendentes, agotándolos en algunos partidos. Mientras, nuestros pivots del banco acumulaban pocos o muy pocos minutos, desaprovechando su enorme potencial, como ya vimos con Ibaka, o sus magníficas cualidades, como es el caso de Felipe Reyes. Estudio aparte merece Felipe Reyes… Que el máximo reboteador histórico de la ACB disfrute de menos de 10 minutos por partido, teniendo en cuenta que los Gasol están en 27, y teniendo en cuenta que los partidos de fase se han ganado todos por grandes diferencias, es algo, al menos, sorprendente.
Y más sorprendente, si cabe, es que en el partido decisivo, cuando los franceses nos comían la tostada en el rebote (50/28), Felipe Reyes, sin lesión conocida, no jugase ni un solo minuto.
La planificación de minutos, desde el exterior, se ve muy deficiente. En la tabla e incluido a Víctor Claver, ya que sus minutos se emplean principalmente en el puesto de cuatro.
Segundo, desde el punto de vista técnico. Orenga ha pecado en los momentos decisivos de indolencia en el cambio, de cintura para modificar el equipo según pedía el partido. Cierto es que la mayoría de los partidos se ganaban por paliza, pero aunque las cosas vayan bien es necesario el dar aire al equipo, de equilibrar los minutos, de parar el partido en ocasiones para aclarar ideas o, incluso mejor, felicitar a los chicos y darles más motivos para continuar ese camino. Técnicamente se ha fracasado, ya que cuando falla la autogestión de los jugadores, debe estar un gran técnico detrás que aporte su grano de arena al éxito.
Y tercero, táctico. Si nos centramos en POR QUE PERDIMOS el partido ante un rival inferior, como es la Francia actual, la respuesta hay que buscarla también en la táctica empleada por unos y otros. Lejos del ardor, la motivación y las ganas mostradas por los jugadores franceses, su estrategia se basó en alargar las posesiones, cargar el rebote ofensivo y defensivo, y defender los movimientos clásicos al poste alto, impidiendo la circulación correcta del balón. España, sin un faro que le guiase desde el banquillo, no tuvo respuesta táctica a estas alternativas.
Nuestros jugadores exteriores, acostumbrados a salir rápidamente con la tranquilidad de que el rebote está garantizado, no cerraban correctamente a los superiores físicamente aleros franceses, que cargaban una y otra vez el rebote. No pudiendo garantizar el rebote de defensa, y menos el de ataque, no aplicamos defensa zonal, para guarnecer a nuestros pivots y cerrar las vías de acceso, ni se aplicaron cambios que pudiesen invertir la sangría en el rebote.
Al no tener preparadas jugadas alternativas a los “cuernos”, con pivot al poste alto y otro al bajo, para que el alto bloquease, distribuyese o atacase el aro, el juego, bien defendido, se volvió obtuso, opaco para los nuestros. Los tiros se realizaban al límite de la posesión y en posiciones malas, por lo que el acierto se resintió… es la mejor explicación a ese paupérrimo 2/22 en lanzamiento triple.
España, privada de sus mejores armas, rebote y circulación de balón, fue incapaz de remar contracorriente, de imponerse en los puntos donde es más fuerte, de contraatacar y de anotar. 52 puntos son los que se han logrado en algunos primeros tiempos, y los que logramos en todo el partido contra Francia. No anotar, no circular, fue minando la moral de los nuestros, que acabaron defendiendo mal, nuestra otra seña de identidad. Ricky, incapaz de robar un balón, de dar una asistencia; el Chacho negado en todas las facetas; Marc desesperado, Pau recibiendo como una estera; con los aleros intentando dar la cara en inferioridad, restados a pesar de guiar (Navarro) las anotaciones exteriores… Un desastre completo, en que Vincent Collet nos dio una lección táctica y técnica.

Consecuencia clara de estos pecados es que España resultase eliminada. No obstante, la prensa y público en general tendemos a criticar por un resultado, por una situación concreta… Es lo que la mayoría de los analistas están haciendo.

Prefiero, por tanto, y como habéis leído, en una actuación global, donde las deficiencias que se veían, salieron a la luz en un hecho puntual, pero se arrastraban desde el comienzo de la Gira ÑBA.
Aun así, y en la seguridad que le debería costar el puesto (y le costará) a José Antonio Orenga y sus ayudantes, no debemos olvidar que estamos ante un GRAN EQUIPO, que nos ha dado y dará muchas alegrías, y que todos a los que nos gusta el baloncesto estemos deseando que llegue cada verano para poder disfrutar de estos maravillosos jugadores, de nuestra ÑBA que tantos grandes días nos está dando.

Así que ¡ANIMO!, a por el futuro.

P. D. A modo de información, y ya que he usado parte de ellas para defender mis teorías a lo largo del texto, os cuelgo a continuación las estadísticas publicadas la pasada semana por ACB.com. Los tres valores finales corresponden a los Puntos, Rebotes y Asistencias calculados en progresión si hubiesen jugado los cuarenta minutos.
Estadísticas por minuto
Jugador
Minutos
Puntos
Rebotes
Asistencias
PxMin
RxMin
AxMin
Pau Gasol
26,6
20
5,9
1,4
30,1
8,9
2,1
Rudy Fernández
21,7
8,6
2,3
2,6
15,9
4,2
4,8
Sergio Rodríguez
14,6
4,4
1,4
1,7
12,1
3,8
4,7
Juan Carlos Navarro
22
10
1,9
2,4
18,2
3,5
4,4
José Manuel Calderón
14,9
4,9
1,4
0,7
13,2
3,8
1,9
Felipe Reyes
9,4
3,8
3,8
0,8
16,2
16,2
3,4
Víctor Claver
6,8
2,3
1,5
0,2
13,5
8,8
1,2
Ricky Rubio
20,9
5,4
4,4
5,1
10,3
8,4
9,8
Sergio Llull
20,4
5,6
1,6
1
11
3,1
2
Marc Gasol
26,9
10,1
6,3
2,1
15
9,4
3,1
Serge Ibaka
18,3
8
5,5
0,2
17,5
12,
0,4
Álex Abrines
5
2,8
0,3
0
22,4
2,4
0